En plantas con alta rotación de SKUs, los cambios de formato son los principales destructores silenciosos de la rentabilidad. Mientras los equipos esperan herramentales o prueban a "ensayo y error", la línea consume energía y costos indirectos sin fabricar una sola unidad vendible.
La metodología SMED (Single Minute Exchange of Die) no consiste en hacer que la gente corra más rápido, sino en eliminar sistemáticamente el trabajo que se hace con la máquina apagada cuando podría haberse preparado con antelación.
Fase 1: Grabación en video del cambio actual. El impacto psicológico de ver a tres personas buscando una llave Allen número 8 durante 14 minutos es el mejor catalizador de cambio cultural en la planta.
Fase 2: Kit de cambio pre-ensamblado en carro móvil con código de color. Nadie abandona la zona de la máquina durante la transición.
Fase 3: Estandarización de alturas y topes con reglillas milimétricas fijas. Se erradica por completo la costumbre de "apretar y probar con una muestra". El cambio sale bien a la primera.
