Acompañamos a sus equipos de producción y mantenimiento en piso para que el operario cuide su máquina: limpieza, inspección y lubricación con estándares claros, y un plan de confiabilidad para las averías que se repiten.

Estándares de limpieza, lubricación e inspección por equipo, con plan de implementación paso a paso.
El mantenimiento autónomo traslada al operario el cuidado básico del equipo. Se avanza por pasos y cada uno se consolida antes de pasar al siguiente.
Limpieza inicial con inspección, eliminación de fuentes de suciedad y zonas de difícil acceso, y estándares provisionales de limpieza, lubricación e inspección.
Capacitación del operario por sistemas del equipo (transmisiones, lubricación, neumática) e inspección autónoma con listas de verificación en el turno.
Estándares unificados para toda la línea, control visual del puesto y mejora continua liderada por el propio equipo de operación.
Estos pasos corresponden al pilar de mantenimiento autónomo (Jishu Hozen) del TPM. Si su planta aún atiende sobre todo averías, lea primero la guía de transición del mantenimiento reactivo al TPM.
Empezamos por un equipo piloto, con los operarios y mecánicos del turno, y replicamos solo cuando el estándar se cumple.

Elegimos la línea o máquina piloto según sus paradas y averías repetidas, y acordamos con producción y mantenimiento quién hace qué.
Máquina piloto y responsables definidos

Con los operarios limpiamos a fondo, marcamos las anomalías y corregimos las que se resuelven en el turno.
Anomalías detectadas y corregidas

Escribimos estándares de limpieza, lubricación e inspección con ayudas visuales y los entrenamos en la máquina.
Estándares y OPL por equipo

Auditamos el cumplimiento, comparamos paradas y averías antes y después, y definimos el orden para replicar en las demás máquinas.
Plan de replicación priorizado
Estas son las cuatro señales que vemos con más frecuencia en plantas que necesitan que el operario participe en el cuidado del equipo.
La misma falla aparece cada semana y el mantenimiento solo corrige el síntoma.
El polvo, el producto o el aceite acumulado esconde aflojamientos, desgaste y holguras hasta que el equipo falla.
Puntos sin identificar, frecuencias no definidas y lubricantes mezclados acortan la vida de rodamientos y transmisiones.
El equipo técnico atiende urgencias, no alcanza el preventivo y el operario no participa en el cuidado básico.
Documentos y rutinas que su equipo puede seguir usando después de la intervención.
Paradas y averías por equipo para elegir dónde empezar.
Limpieza inicial completada y anomalías registradas y cerradas.
Limpieza, lubricación e inspección con ayudas visuales en la máquina.
Guías de una página para las rutinas del turno, como la de inspección y limpieza.
Formación práctica para operarios y mecánicos en la propia máquina.
Seguimiento del cumplimiento y orden para extender a otras máquinas.
Guías y protocolos del blog técnico de IN&SOL sobre mantenimiento y pérdidas de producción.
Hoja de ruta para pasar del mantenimiento reactivo al TPM nivel 1.
Leer más ↗
Lección de un punto para la rutina diaria en piso de planta.
Leer más ↗
Protocolo para registrar interrupciones recurrentes.
Leer más ↗
Respuestas directas para jefes de mantenimiento y directores de planta.
Es uno de los pilares del TPM (mantenimiento productivo total). Los operarios asumen tareas básicas de cuidado del equipo, como limpieza, inspección, lubricación y ajustes sencillos, con estándares definidos, para detectar anomalías antes de que se conviertan en averías.
Depende del número de máquinas y de la disponibilidad de los equipos para intervenirlos. Se trabaja por pasos en una máquina piloto y luego se replica; el plazo se define en el diagnóstico inicial según su planta.
El preventivo lo planifica y ejecuta el área de mantenimiento con frecuencias definidas. El autónomo lo hace el operario en su turno sobre el cuidado básico del equipo y libera al equipo técnico para tareas especializadas.
No. Se empieza con estándares y tableros visuales en la máquina y con el registro de anomalías. Cuando el proceso es estable, se conecta a analítica operacional y BI para seguimiento automático.
Las que tienen equipos con transmisiones mecánicas, rodamientos y sistemas de lubricación, como envasado, empaque, plásticos, metalmecánica y alimentos, donde las averías repetidas y las paradas menores restan capacidad.
Sí. Atendemos plantas en toda Colombia, con sedes en Medellín y Bogotá. El trabajo se hace en la planta, con ingenieros mecánicos con experiencia de piso.
Cuéntenos qué equipos fallan más y le proponemos la máquina piloto y los primeros pasos.
Analizaremos los cuellos de botella de su planta y evaluaremos el potencial de retorno de inversión (ROI) sin compromiso.
Analizaremos los cuellos de botella de su planta y evaluaremos el potencial de recuperación de OEE sin compromiso comercial.